Navidad es una época de gran convivencia y unión, por eso, muchas familias aprovechan para consentir a sus seres queridos con todo tipo de regalos, incluídas las mascotas. Sin embargo, obsequiar un animalito es un paso que no se debe de dar a la ligera.

Si ya lo pensaste bien y estás decidido a agregar un nuevo integrante a tu familia,  debes recordar que comprar una mascota en una tienda no es lo más recomendable, pues de alguna manera estás promoviendo prácticas de explotación animal.

Muchos animalitos son cruzados y sometidos a constantes embarazos con el único fin de vender a las crías. Los dueños de criaderos mantienen a los peluditos en condiciones deplorables hasta que son vendidos o sacrificados. Si la venta de animales disminuyera, no habría ninguna razón para maltratarlos mediante la explotación ¡No contribuyas a esta cruel industria!

Existen albergues o refugios de animales que se dedican a salvar vidas y prevenir el sufrimiento de los animalitos. Estos lugares rescatan animales callejeros o abandonados y les brindan atención veterinaria, un techo, alimento, agua y cariño en lo que pueden ubicarlos en hogares con mucho amor.

Algunos refugios cuentan con comunidades muy grandes entre las que promueven la adopción de animalitos, la mayoría investigan previamente a los potenciales adoptantes para asegurarse de que las personas interesadas puedan cuidarlos de manera apropiada.

Aunque no lo creas, en los refugios puedes encontrar perros, gatos y otros animalitos de todas las edades y múltiple razas, además puedes obtener información detallada sobre su personalidad, temperamento e historia para comprenderlo mejor.

¿Aún no te has convencido?

Te damos algunas razones para que te decidas a adoptar:

  1. Brindas una segunda oportunidad a un peludito, más aún si su edad es avanzada o tiene alguna discapacidad.
  2. Fortaleces valores en familia. Cuando hay niños en el hogar puedes enseñarles sobre responsabilidad, empatía y cuidado de un ser vivo.
  3. Creas un fuerte vínculo de amor incondicional. Muchos de estos animalitos pasan por procesos crueles antes de ser adoptados, tú puedes brindarle felicidad y mucho amor.
  4. Ayudas a reducir el número de animalitos en situación de abandono y pones tu granito de arena para que los refugios y albergues tengan una economía más sustentable.
  5. Una mascota adoptada siempre te dará mucho más de lo que tú puedas darle. Con el tiempo se convertirá en tu compañera de vida, la más amorosa y leal, porque ellas respondes al amor con más amor.
  6. Nunca estarás solo, tendrás a un amigo y cómplice de travesuras, que te escuche sin reprocharte o criticarte, que dé saltos y se alegre al verte llegar, que te consuele cuando estés triste o melancólico, que se acurruque a tu lado y juegue contigo.

En los refugios hay muchos perritos, gatitos y otras especies que están esperando  por alguien tan responsable y amoroso como tú. Si tienes el amor, el tiempo y tu economía te lo permite… ¡dopta!

NOTA IMPORTANTE: Cuando adoptas un animalito debes estar muy consiente de los gastos que implica a largo plazo, como alimentos, medicinas, cirugía de esterilización y otras cosas que los animalitos necesitan.